Inicio arrow TODAS LAS NOTICIAS arrow LOS SOCIOS arrow PANADERIA CADIERNO PREMIO EMPRESA TRADICIONAL 2008
PANADERIA CADIERNO PREMIO EMPRESA TRADICIONAL 2008 Imprimir E-Mail
domingo, 27 de enero de 2008

Senen CadiernoSENEN CADIERNO
Gerente de Panadería Cadierno

“En Astorga somos unos privilegiados por el pan tan bueno que comemos”

La historia de esta familia de panaderos arranca hace más de ochenta años en Molinaferrera, con el abuelo de nuestro protagonista.Siendo fraile benedictino en el convento de Samos, en Lugo, aprendió el oficio de panadero y zapatero. Poco tiempo después regresó al pueblo, donde se casó y fue entonces cuando decidió abrir una panadería.

 

Al frente de la misma estuvo veinte años, hasta que le dio el relevo la segunda generación, el padre de Senén, quien se hizo cargo del negocio con diecisiete años. Sin embargo, el problema de la inmigración, que dejó a casi todos los pueblos de Maragatería vacíos de gente, obligó a Cadierno a trasladar su negocio a Astorga. Corría el año 1976, cuando se estableció y poco a poco comenzó a crecer el negocio. Hasta que hace tres años se jubiló, dejando paso a la tercera generación que es la que lleva actualmente las riendas del negocio.

Tres generaciones de panaderos que han contribuido a dar a Cadierno la dimensión que tiene hoy en día, tal y como explica Senén “la primera generación aportó al negocio el comienzo, que siempre es lo más difícil. La segunda, estabilidad y las bases de la trayectoria a seguir. Y la tercera, innovación y nuevos sistemas y formas para adaptarse al mercado”. Mucho han cambiado las cosas desde que inició su andadura Panadería Cadierno a principios del siglo pasado “el trabajo hoy en día no tiene nada que ver con el que hacían los primeros panaderos. Yo no he visto nada, pero soy consciente de las épocas en las que tenían que recoger el trigo y cambiarlo por pan. Ir al molino, molerlo, cribarlo y hacer el pan. Hasta llegar al momento actual en que basta con darle al botón y que prácticamente salga el pan hecho. Eran tiempos duros en los que se iba a vender el pan por los pueblos a lomos de serones”. Pese a todos los avances que han llegado al sector, el oficio de panadero sigue siendo duro y poco atractivo para el trabajador “falta mano de obra. Pese a las mejoras tecnológicas, los horarios siguen siendo malos, y por eso no es un oficio muy llevadero”. Problemas que se multiplican en su caso al hacer pan todos los días del año a excepción de Nochebuena y Nochevieja. Un proceso de producción que obliga a Panadería Cadierno a trabajar a turnos para ofrecer un servicio de 24 horas.

De la misma forma que han cambiado los tiempos en el proceso de producción, los hábitos en el consumidor también han variado a lo largo de los años. “Quizás lo único que no ha cambiado es el gusto por la hogaza, que sigue estable, y yo diría que ha ido a más, sobre todo cuando hablamos de consumo para fuera de Astorga. No ocurre lo mismo cuando hablamos de la barra de pan, porque aquí la variedad es muy amplia. La gente fundamentalmente quiere el pan caliente y tierno. Y sobre todo, exige mayor calidad”. La bollería y las empanadas son otros de los productos que cada día se elaboran en el horno de Panadería Cadierno. En el caso de la primera, está un poco paralizada porque los hábitos de consumo y salud no recomiendan comer bollería “por el tema de las grasas, aunque todo lo que vendemos es casero”. No ocurre lo mismo en el caso de las empanadas, que es un mercado en auge “todo lo que sea preparado y listo para consumir, la gente lo aprecia mucho, sobre todo por la falta de tiempo que hay hoy en día”.

En cuanto a los planes de futuro, éstos pasan por ampliar sus instalaciones con una nave en el polígono industrial “para mejorar las calidades y ofrecer un mejor servicio”. En el proyecto figura la instalación de dos hornos de leña donde se cuecen sus afamadas hogazas. Todo ello con el fin de poder fabricar más en menos tiempo. “Además tenemos intención de ampliar fuera de Astorga con la apertura de algún despacho en León. Pero eso ya son cosas que debemos estudiar muy bien y que iremos viendo sobre la marcha”.

Finalmente, otro proyecto que le ronda en la cabeza a Senén es el de conseguir la Denominación de Origen de la Hogaza de León. “Soy uno de sus mayores promotores. La gente no cree en ello, y no sé por qué. Pienso que para nosotros sería una cosa muy buena porque hoy en día el mercado se mueve por ahí. Los sellos de calidad se están imponiendo y si mañana quieres entrar con fuerza en algún sitio, tienes que ir con un aval de estas características. Yo lo voy a intentar, aunque sea solo. Valladolid, Galicia y Córdoba lo tienen. Si se lograse sería viable hacer cosas tan sencillas como elaborar la hogaza a media cocción aquí y llevarla a Málaga para que allí hagan el resto de la cocción. Se está haciendo con otros productos y pienso que nuestro pan no debe ser diferente”.

 

Acceso socios






¿Recuperar clave?

Nuestras empresas

Anuncios de los socios de ASEMAC

AdvertisementAdvertisementAdvertisementAdvertisementAdvertisement