A punto de que el Gobierno de la Nación proponga la tardía reforma financiera, casi nadie escribe o habla de las pequeñas-grandes cosas que de verdad hacen daño al emprendedor de a pie en su día a día.
Le comentaba hace unas fechas -reconozco que incluso algo soliviantado- a un directivo de banca que cómo era posible que se pudiera cobrar un 25% el descubierto en una cuenta de un empresario que con su esfuerzo está contribuyendo a sostener este maltrecho país.
Ante mi asombro, me espetó que no era para tanto, porque en su entidad se cobraba el 29%. ¡Cómo es posible! Este asunto no es más que un ejemplo de las variadas malas prácticas bancarias que han y están contribuyendo a que nuestras empresas se ahoguen.
Temas como los bonus bancarios en función de vender productos dudosos a los clientes, el exceso de financiación a las Administraciones Públicas en competencia crediticia con la economía real, la continuidad de los mismos dirigentes y consejeros en entidades ayudadas por el FROB, las grandes comisiones de la letra pequeña, el abuso en las negociaciones por su posición dominante en la coyuntura actual y otras cuestiones más son temas que mucho me temo que el Gobierno no va abordar.
Y es que con las fusiones de las entidades no se resuelve el día a día de aquellas empresas que quieren seguir luchando. Lo siento, pero que cada palo aguante su vela.Comentarios
vía Eduardo Estévez Gudino Intereses al 29% | Castilla y León Económica.


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